La sociedad Thule (1919 – 1945)

Download PDF
Rubén Astudillo

Rubén Astudillo

Editor Bizarro at Ediciones Bizarras
Editor de este despropósito de sitio
Rubén Astudillo

Latest posts by Rubén Astudillo (see all)

Aviso: En este artículo se entremezclan datos históricos con otros que no lo son tanto, algunos serán especulaciones basadas en hecho y otros simples delirios. Podéis creerme que a veces es muy difícil distinguir unas cosas de las otras pero no creáis todo lo que aquí leáis. Estáis avisados.
 
Emblema de la Sociedad Thule
¿A alguien le suena de algo?

La Sociedad Thule (Thule-Gesellschaft en alemán) es una sociedad mística y ocultista dedicada a investigar las raíces míticas de la raza aria. Fundada originalmente en Baviera en el 1919 con el nombre de Grupo de Estudio de la Antigüedad Alemana (Studiengruppe für germanisches Altertum) reunió un nutrido grupo de “pensadores alternativos”: Científicos de estudios especialmente controvertidos, mediums, espiritistas, místicos que buscaban devolver la grandeza a los dioses germanos… Además de estos “pintorescos” miembros han militado en ella importantes nobles alemanes y austriacos que aportaron buena parte de su fortuna a la consecución de los objetivos de la Sociedad.

La Sociedad, de ideas fuertemente racistas fue un importante patrocinador del partido político  Deutsche Arbeiterpartei (DAP), más tarde transformado por Adolf Hitler en el Partido nazi. Debido a sus ideas racistas y anticomunistas fueron acusados de intentar infiltrarse en el gobierno de la República Soviética de Baviera y de haber intentado un golpe de Estado el 30 de abril de 1919. Durante este intento, el gobierno comunista apresó a varios miembros de la Sociedad Thule y posteriormente los ejecutó. Tras este traspiés la Sociedad se ocultó hasta que uno de sus miembros, y no de los más importantes se hizo con la Cancillería de Alemania: Adolf Hitler.

Con Hitler en el poder podrían haber salido a la luz pero prefirieron seguir moviéndose entre las sombras. En cierta forma en este momento la sociedad fue desmembrada: Sus principales científicos se incorporaron a institutos de investigación vinculados al ejército, particularmente la Lufftwaffe, para desarrollar nuevo armamento, su sección más académica fundó la Ahnenerbe que proseguía su labor de investigación acerca de la raza aria y su pasado, parte de sus ocultistas más reconocidos fundaron la Sociedad Vril. Por tanto la Sociedad Thule quedó importantemente mermada en número aunque no en importancia ya que contaba con el apoyo de hombres fuertes de Reich como Himmler.

Creencias

La Sociedad recibe el nombre de la mítica isla de Thule nombrada en escritos de geógrafos y viajeros griegos. En los escritos se menciona una tierra donde el sol nunca se pone situada al norte de la isla de Gran Bretaña. Hogar de gigantes de piel y pelo claros, con el aspecto de dioses encarnados.

La Sociedad trazaba el origen de la raza aria hasta esta isla, último reducto de los supervivientes de la mayor catástrofe geológica de la que se tuviera recuerdo: El hundimiento de la Atlántida.

La atlántida, los arios y Thule

Según la creencia de los miembros de la Sociedad y basándose de nuevo en los escritos legados por los griegos existió en algún momento una gran isla llamada Atlántida descrita como “más grande que Libia y Asia juntas”  y que 9000 años aC  habría conquistado gran parte de Europa y el norte de África, siendo sólo detenida por una hipotética Atenas prehelénica, después de lo cual habría desaparecido en el mar a causa de un violento terremoto y de un gran diluvio, «en un solo día y una noche terribles». Fueron condenados por los dioses del norte de áfrica quienes envidiosos de su poder sobre los que eran sus súbditos decidieron borrarles de la faz de la tierra. Sólo la intervención de la providencia permitió que sobreviviera una expedición que se había dirigido a colonizar una isla del norte de europa donde el poder de los dioses vengadores no podría llegar. Así es como los últimos hijos de la Atlántida recalaron en Thule donde medrarían e intentarían reconstruir la grandeza de su patria anegada por la envida de dioses mezquinos.

Y hasta estos exiliados podrían los arios trazar su herencia, siendo por tanto superiores a cualquier otra raza, siendo una raza emparentada con la divinidad y destinados para el más alto destino.

La Sociedad tomó como su tarea el devolver la grandeza a los suyos, buscar en el pasado de su raza para reencontrar las raíces que les permitirían alcanzar su destino manifiesto.

La búsqueda del poder

Los miembros de la sociedad buscaron el poder de muchas formas diferentes: usaron mediums para comunicarse con los antiguos atlantes, intentaron replicar los grandes logros de su ciencia… Uno de sus logros más importantes y más sutiles fue el coger un insignificante hombrecillo, pintor frustrado y convertirlo en un líder de masas, dotar a un tímido cabo del poder suficiente para convertirse en canciller y Fuhrer: Adolph Hitler. La Sociedad empleó a sus místicos más poderosos en la creación de una joya, un talisman hecho a semaejanza de los descritos en uno de los legajos que conservaban de Thule. La joya debía llevar ser llevada siempre en contacto con su piel y le dotaba de un gran magnetismo con el que fue capaz de enardecer a las masas y de ascender meteóricamente hasta la cancillería.

No era su único agente situado en posiciones de poder, el el comandante en jefe (Reichsführer) de las SS y más tarde ministro del Interior Heinrich Himmler también era uno de los más destacados miembros de la Sociedad.

Los años de entreguerras

Durante los años que mediaron entre la fundación y el inicio de la Segunda Guerra Mundial dedicaron todos sus esfuerzos a buscar reliquias místicas del pasado alemán y atlante. Investigaron en antiguos legajos y viajaron a los lugares más remotos en busca de la magia de los atlantes: libros y pergaminos que databan en la época anterior al nacimiento de Cristo y que trataban de alquimia, misticismo y tecnología apenas comprendida. La mayor parte de los mismos resultaron ser falsos o directamente inútiles.

En Islandia un grupo de exploradores patrocinados por la Sociedad encontraron un conjunto de tres libros encuadernados en piel negra y reforzados con metal. Los libros, conocidos en conjunto como El Códice Thule contenían rituales y hechizos de la perdida Atlántida. Durante años intentaron descifrar su contenido sin mucho éxito. Uno de los místicos encargados de su estudio, cuyo nombre no ha trascendido, logró descifrar el ritual necesario para crear la WorteStein, el amuleto que más tarde entregaron a Hitler para que se alzara con el poder.

La lanza de Longinos
La lanza de Longinos

En sus viajes los exploradores de la Sociedad Thule se hicieron valiosas reliquias del pasado como el Vellocino de Oro o la Lanza de Longinos. Fueron capaces de localizar otras aún más poderosas como el Arca de la Alianza pero finalmente la perdieron por la intervención de un agente libre estadounidense.

Durante la guerra

En los primeros años de la guerra el poder de las reliquias y la magia atlante dieron al ejército alemán un empuje que nadie parecía capaz de detener. Dentro de las Waffen SS de Himmler se creó una división especial dirigida por oficiales que también eran agentes de la Sociedad y que se denominó SpezialKommando Wotan. Esta división estaba equipada con el armamento más avanzado creado por los ingenieros afines a Thule y protegidos por runas y hechizos rescatados del Códice Thule.

La Sociedad nunca tuvo el poder suficiente para equipar a grandes contingentes de tropas por los que el SK Wotan fue reservado para operaciones especiales, particularmente como apoyo y escolta de las expediciones que la Thule enviaba a diferentes puntos del globo en  busca de incrementar su poder. Viajaron con Himmler tan al este como hasta el Tibet en búsqueda de reliquias como el buda meteórico o a España en búsqueda del santo Grial.

El poder de la Sociedad fue crucial en los primeros compases de la guerra: su reliquias y su magia rúnica permitieron a los ejércitos alemanes penetrar las líneas defensivas de los ejércitos adversarios como si no existieran. Parecían totalmente invencibles equipados con tecnología avanzada reforzada con poder místico.

La Sociedad se sentía invencible.

Su primera gran derrota llegó durante la Operación Barbarrosa, es decir, la invasión de la URSS por parte de tropas alemanas. Los místicos nazis habían llegado a la conclusión de que nadie podía oponerse a ellos pero no habían contado con la especial ideosincrasia de los habitantes de las regiones más atrasadas de la URSS. Los magos animistas habían perdurado en las regiones más salvajes de la estepa soviética, aún recordaban los estragos de la invasión napoleónica y volvieron a jugar su baza: el invierno. Usaron sus casi olvidados rituales para despertar al Padre Invierno, el gran espíritu de la estepa que se cebó sobre las indefensas tropas alemanas. El papel de los místicos de Thule pasó a ser defensiva, una situación en la que nunca se habían visto. Esto dio tiempo al Ejército Rojo a prepararse para la contraofensiva. A los animistas de la estepa se sumaron los más académicos magos herméticos de la ‘magicheskoye obshchestvo znaniy’. El debilitamiento del apoyo místico unido a al yunque que resultó Stalingrado primero y Kursk después supusieron el fin de la iniciativa alemana, el fin de sus oportunidades en la URSS y el inicio del declive de la Sociedad Thule.

La incapacidad de superar los esfuerzos combinados de “unos salvajes desarrapados” y unos “maguchos de opereta” hizo que la Sociedad cayera en desgracia en el seno de las SS. Se recortó drásticamente el apoyo con el que contaban, en parte por resentimiento de los altos oficiales y en parte porque realmente se necesitaban en otros lugares.

Los videntes comenzaron a hablar del fin del Reich y los miembros del Círculo Interior decidieron que era el momento de volver a desaparecer. Discretamente ocultaron a sus miembros más poderosos o importantes, cribaron las filas del SpezialKommando Wotan para seleccionar a los más fieles y también les ocultaron. Dejaron únicamente unos miembros de paja en ambas jerarquías para que cayeran con el Reich e intentar hacer creer a todos que toda la organización había sido destruida.

Y así la Sociedad Thule pasó de nuevo a la clandestinidad mientras se preparara para el futuro y estudia sus errores para no volver a cometerlos.

Rubén Astudillo
Acerca de Rubén Astudillo 132 Articles
Editor de este despropósito de sitio

Comentarios

Loading Facebook Comments ...

1 Comment

Deja un comentario